
El poder de los actos y la fuerza de la conciencia; con estas palabras puedo resumir la Psicomagia de Jodorowsky, quien además tiene unas visiones de la realidad bastante interesantes.
Combinando en su mente religiones, formas de pensamiento, inconcientes colectivos y diversos símbolos, de la mano Tarot, Jodorowsky ha planteado argumentos que serán recordado por muchos años. Por momentos contradictorio (pero creo que es parte de su psicología), Jodorowsky afirma que no cree en Dios, sino que lo conoce, argumentando que nosotros somos una parte de Todo y Todo tiene una parte en nosotros. Por mi parte, creo que no se trata de conocer a Dios, sino de reconocerlo, ya que de el venimos. Está en todas las cosas y en la nada; en lo bueno y lo malo; en la luz y la oscuridad; en nosotros mismos y en los demás...
La Creación es la idea central de Alejandro Jodorowsky: creación científica, genética, artística y la que más nos importa, la creación cotidiana. Diariamente tenemos la oportunidad de crear, de mejorar, de ayudar, de pensar... ¡De sentir!
Cuando Alejandro se refiere a la liberación de la mente, me da a entender la elección de una forma de vida consciente. Al ser conscientes sobre lo que nos rodea, tenemos más opciones que elegir y por tanto más libertad. Pero como con todo poder, la mayor libertad consciente implica mayor responsabilidad actual. Siendo concientes, no podemos justificar la estupidez de nuestros actos y, por lo tanto, nos hacemos responsables sobre nuestro destino.
Con esto no quiero decir que al ser conscientes seamos perfectos; al contrario, la conciencia nos reafirma que podemos fallar como humanos y que, al no ser perfectos, podemos mantener el ideal de perfección y buscarlo intuitivamente. Sin embargo, por sobre la perfección, la búsqueda más importante para todo individuo es la búsqueda interior, la introspectiva, es decir, ir al encuentro con nuestros ángeles y demonios y confrontarlos, para así aprender y crecer espiritualmente.
Antes que buscar razones o culpas en los demás, el primer paso es el reconocimiento propio, lo cual te lleva a la depuración y mejora del ser. Después viene el paso al acto y se hace relevante la máxima: "predica con el ejemplo". De nada sirven las palabras si no están sustentadas por una acción que las respalde.
¡Es como todo!
¡Es como algunas cosas!
¡Es como nada!
El presente es hoy, ahora.
El pasado fue hoy, ahora.
El futuro será hoy, ahora...
El pasado fue hoy, ahora.
El futuro será hoy, ahora...
AHORA!! Es la única realidad que conozco.
Sueño constante.
GRANDE ALEJANDRO JODOROWSKY.
Realicé el acto de leer la psicomagia y ahora escribo la carta obligada según tus cánones.
En tus manos escribo gracias.
Gracias por reafirmarme (por un lado) y por darme perspectivas diferentes a las de casa (por el otro).
Creo que leerte fue un acto algo complejo que me simplificó algunas cosas.
Por momentos te detesté... por momentos te amé...
En conclusión: Te respeto y al hacerlo, me respeto.

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